domingo, 10 de junio de 2012

Esclavos.


La libertad es un concepto bastante particular, creo que la mayoría nos sentimos libres, dueños y soberanos de nuestra propia existencia y destino, pero realmente somos todos esclavos. Somos esclavos de nuestras emociones, de nuestros pensamientos, de nuestros miedos, de la angustia, de nuestro pasado, del que dirán, no existe tal cosa como la libertad pura, es solo cosa de pensar un poco para descubrir que nos encontramos irremediablemente atados y a merced de algo más.
Soy una idealista, una soñadora, y una romántica quizás, y por lo tanto esclava absoluta de mis emociones y mis sueños. Soy esclava de mis principios, y aunque algo me haga dudar, sus cadenas son mucho más fuertes. Tengo al menos la fortuna de que mis dictadores provengan exclusivamente de mi misma, pero hay otros que no tienen la misma suerte.
Para qué vivir en función de lo que los demás crean?, especialmente de aquellos que no tienen ni una puta idea de quienes somos, si ni siquiera nosotros hemos terminado de averiguar la verdad sobre nosotros mismos, quién es el resto para opinar?. Una opinión es eso, nada más, y ahí debe morir.
Si no somos libres, entonces al menos, seamos sólo esclavos de nosotros mismos.

domingo, 27 de mayo de 2012

Tómame.



Tómame en la suave briza de verano, y en el escarchado y crudo invierno. Tómame cuando el sol se levante por la mañana y cuando se vaya a dormir en la profundidad. Tómame sin restricciones ni ataduras. Tómame cuando tengas miedo a la oscuridad. Tómame en el misterio de la penumbra y en la verdad de la luz. Tómame en la serenidad y en la locura, en lo planificado y en espontaneidad. Tómame en tus sueños y en tus anhelos, o cuando no haya nada más. Tómame en regocijante alegría y en la miseria sin piedad. Tómame en un lamento desconsolado, en un sollozo, en tu llorar. Tómame en la nostalgia del pasado y en la angustia del porvenir. Tómame entre caricias colonizadoras, entre el pudor y la ansiedad. Tómame en el café del despertar y en los suspiros al dormir. Tómame en el agua de la lluvia y en el olor de la tierra con humedad. Tómame cuando florecen los aromos y en la tibieza primaveral. Tómame como a una canción vieja de esas que no quieres olvidar. Tómame en los segundos, en los minutos, y en las horas. Tómame por lo que fui, por lo que soy, y por lo que seré. Tómame hoy, mañana, pero no ayer.

Cuando me encuentres, tómame tal cual.

sábado, 31 de marzo de 2012

Por dónde empezar?

Hoy siento que tengo demasiado que decir y no sé realmente por donde empezar, no logro conectar bien las ideas y probablemente sea todo un caos, pero al menos diré todo.
Amor es amor, sin importar a quien ames, y el que no lo crea así, a mi parecer, no merece amor. Todos nos sentimos solos a veces, pero siempre hay alguien ahí, aunque aun no lo hayamos descubierto aun. A veces tenemos que dejar de complacer a los demás, y evitar que el resto sufra a costa de nuestra propia felicidad. Me siento incompleta. La vida se pone difícil, pero si somos capaces de enfrentar la tormenta, todo adquiere nuevos colores. Solo importa lo que yo misma espero de mí. Te extraño. Crecer no es nada fácil. Voy a vivir en función de mis sueños. Nadie es perfecto, pero lo más cerca que podemos estar de ellos es aceptando nuestros propios defectos y amando los de quienes más queremos. Si somos conscientes de nuestras limitaciones, entonces podemos deshacernos de ellas. Me arrepiento de no haber luchado por ti cuando era el momento. Quiero quererme un poco más.
Sé que quizás esto no le haga ningún sentido a alguien, y que quizás muchas de mis reflexiones ya hayan sido dichas antes, pero es lo que siento, y tenía que sacármelo de adentro.

viernes, 23 de marzo de 2012

Decir te quiero.

“Te quiero” es una palabra bastante usada, algo que supone describir un sentimiento particular de afecto, pero con los años y después de haber regalado estas dos palabras a personas por las que siento cariño, el sentido de estas mismas ha cambiado absolutamente para mí.
Decir te quiero ya no es solo expresar un sentimiento, ahora es algo mucho más importante, mucho más profundo, y mucho más peligroso.
Esa pequeña expresión es ahora una puerta de entrada. Decir te quiero es dejar a alguien entrar en mi vida, permitirle descubrir mis secretos, compartir mis risas y mis llantos, dejar que me conozcan de verdad.
Decir te quiero es un regalo maravilloso, pero es también otorgar el poder de hacer daño, pues estas palabras significan depositar confianza, mostrarse frágil y vulnerable, y por lo tanto más propensa al sufrimiento.
Hay un número limitado de personas a las que digo querer, pero cuando lo digo es enserio, y me expongo totalmente, mi alma y mi mente al desnudo, sin ninguna barrera, sin nada que ocultar.

Si digo te quiero, por favor no me hagas daño.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Debería

Hay algo que siempre quise decirte, debería haberlo dicho hace años, y ultimamente siento que debería, pero no voy a hacerlo. Prefiero que lo descubras, de todas maneras siempre ha sido evidente, si me vieras, lo sabrías.